La leche

La leche que consumimos a diario

Dame calcio y llámame tonto

Que complicado resulta acercarse a la verdad sobre la leche.

A lo largo de mi vida profesional he escuchado tantas opiniones de otros colegas y he leído tantos estudios tan antagónicos que uno llega a perderse entre tanta información sobre este alimento.

Tras una rigurosa revisión he llegado a una conclusión ya muy habitual: “no se trata de qué , sino del cómo”, pero algo sí que tengo muy claro, la leche que se consume en la mayoría de hogares es un verdadero veneno por mil motivos. Cuando recomiendas a un paciente que deje de tomar leche por esos mil motivos que contaremos a continuación, se echa las manos a la cabeza.

Es normal, nos bombardean continuamente sobre el calcio y nuestros huesos, tus hijos y su crecimiento, el calcio y la menopausia etc…

Así, lo primero que te viene a la cabeza es que si dejas de tomar leche, todos tus huesos se van a partir, tu hijo será un retaquito y  tendrás unos sofocos terribles cuando llegue la menopausia. El ser humano consume leche de vaca desde hace unos 10.000 años, pero los dos millones cuatrocientos noventa mil años previos de la humanidad no, así que no te asustes por dejar de tomarla, que nuestros antepasados evolucionaron estupendamente.

Leche de vaca “ un puñado de verdades”

La leche de vaca en sí es una alimento muy completo, rico en macronutrientes y rico vitaminas y minerales. Pero la leche que consumimos hoy día no tiene casi nada que ver con esto.

Nuestros antepasados consumían ocasionalmente leche de vacas y cabras que se criaban y pastaban libremente en el campo y lo más importante, tomaban la leche cruda recién ordeñada.

Conservación (UHT), cuando la leche muere

La distribución industrial de la leche obliga a someterla a procesos térmicos que aseguren su inocuidad microbiológica. Esto es realmente necesario desde un punto de vista epidemiológico pero la consecuencia es el perjuicio en su asimilación.

Al someter la leche a elevadas temperaturas en tiempos cortos ( UHT), sus enzimas: lactasa, proteasas y lipasas mueren casi en su totalidad. El resultado es que se convierte por este y otros motivos en un producto muy difícil de asimilar por nuestro organismo con graves consecuencias para nuestra salud.

Yo tomo leche, pero sin lactosa

Atiende a estas palabras: “ todos somos intolerantes a la lactosa” por varios motivos.

Cuando nacemos, la lactancia materna es nuestra fuente natural de alimentación y genéticamente, nuestro cuerpo fabrica lactasa, encima necesaria para digerir el azúcar natural de la leche materna. Pero su síntesis se va agotando al llegar los dos años de edad, periodo natural en el que el ser humano puede comenzar con una dieta omnívora. Además, la lactosa de la leche materna no tiene la misma estructura molecular que la lactosa de la leche de vaca, por lo que las cosas se complican.

Hay personas que pueden presentar una sintomatología más agresiva al consumirla pero la cuestión es que a todos en mayor o menor medida nos hace daño y estos efectos perniciosos sólo los puedes identificar con la mejoría que sientes cuando dejas de tomarla.

Pero la lactosa es sólo la punta del iceberg

Éste artículo terminaría aquí si tomando leche sin lactosa acabaran los problemas, pero la leche de vaca UHT tiene componentes mucho más agresivos para nuestra salud. Según estos estudios realizados, al menos el 18 % de la población presenta una severa intolerancia tipo alérgica a las proteínas de la leche. Donde destacan la lacto albúmina y la Alfa S1 caseína como responsables de graves problemas respiratorios, cancerosos y epidérmicos que desglosaremos más adelante.

Y por último sus grasas

La leche de vaca UHT que solemos consumir es muy rica en grasas saturadas que elevan nuestro nivel de colesterol LDL.

Además, el tamaño de sus glóbulos de grasa es de 10 micrones, esto provoca una típica sensación de pesadez cuando la consumes porque es muy difícil que estas moléculas tan grandes atraviesen el epitelio intestinal, incentivándose el abombamiento y el meteorismo por la acción de bacterias no saprófitas.
Con esto concluimos que ni los azúcares, ni las proteínas, ni la grasa de la leche de vaca son positivos para nuestra salud. Por tanto, debemos descartar la leche sin lactosa, la leche entera y la leche desnatada de nuestra dieta.

Efectos secundarios de la leche de vaca UHT

Acné, arrugas prematuras, eczemas, psoriasis

Leche UHT y su reciclaje

Catarros, bronquitis, mucosidad, asma, sinusitis, alergia. Aumenta el riesgo de cáncer de próstata en un 33% ( Estudio realizado en 2012 por Swen Malte Jhon y Pedro Carrera donde se demostró que la proteína de la leche de vaca era la responsable de la activación del Factor MTORC1 en el 100% de los casos, no ocurriendo esto con la leche materna ). Aumenta la incidencia de cáncer de ovario en un 66% por su contenido en dioxinas. También relacionado con el cáncer de colon y mama. (artículo)

La Leche y el Intestino Irritable, enfermedad de Cron y Parkinson.

Artritis, artrosis, fibromialgia, esclerosis múltiple y mayor riesgo de fracturas (estudio realizado con 78.000 mujeres a 12 años de evolución que consumían leche 3 veces al día/ grupo control)

Hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, obesidad, cataratas, arterioesclerosis y diabetes, ya que la leche es un insulinotrópico.

La Leche, sus Mitos y leyendas sobre el calcio

Comenzaremos dando un simple dato:

“el calcio que contienen la col o el brócoli se absorbe mejor que el de la leche de vaca”

El metabolismo del calcio es un proceso extremadamente complejo y multifactorial donde podemos concluir con claridad las siguientes ideas:

Para que el calcio se absorba, el Ph de nuestra dieta debe ser alcalino, pero las dietas actuales son muy ácidas. Ricas en lácteos, sal, azúcar , cereales y bebidas gaseosas.

Esto hace que el calcio que consumimos se emplee para suplir este desorden, lo que se conoce como efecto tampón del calcio, arrastrado de los huesos al TORRENTE SANGUÍNEO para AMORTIGUAR el Ph de nuestra dieta y compensar nuestra maltrecha dieta, siendo después eliminado en la orina. Es por esto que siempre recomendamos una dieta rica en frutas y verduras frescas.

No es tan importante la cantidad de calcio que tomamos, sino evitar su pérdida y volvemos a lo anteriormente mencionado. La absorción  del calcio está limitada en cada ingesta y en el cómputo global del día. Un factor que ayuda a esta absorción es la práctica de deporte, como el yoga o el running

Para que 1 gramo de calcio se absorba, se necesitan 1,5 gr de fósforo, 1 gr de magnesio y la famosa vitamina D.

En los lácteos, el desequilibrio entre calcio y magnesio es de 12 a 1 y sabemos que un déficit de magnesio, inhibe la acción de los osteoblastos. Encargados de la formación y mantenimiento de los huesos.

Por ello, una dieta variada resulta obligatoria.

Dado que el Ph de las verduras y hortalizas es básico, su calcio se absorbe mejor que el de la leche y los quesos, cuyo Ph es muy ácido.

Niveles elevados de azúcar en sangre provocan descalcificación, apareciendo osteoporosis.

La vitamina D es fundamental en el metabolismo del calcio ya que es la encargada de vehiculizarlo. Una de las mejores formas de conseguir vitamina D es a través de los rayos del sol, que estimulan su producción en la piel.

Tomar el sol entre 10 y 15 minutos al día por la mañana temprano es la forma más saludable de obtenerla. Los pescados azules y el hígado, son otra buena forma de obtención.

El ejercicio físico de fuerza e impacto, estimulan la actividad de los osteoblastos al aumentar la producción de calcitonina, necesaria para depositar el calcio en los huesos y así prevenir la osteoporosis.

El desayuno ideal para que tus hijos enfermen

¿Has visto algún anuncio de desayunos en el que no aparezca un buen tazón de leche con cereales?…no verdad? yo tampoco. Ya hemos visto los perjuicios de la leche de vaca UHT que se consume en casi todos los hogares. Ahora hablaremos de la bomba que supone combinarla con cereales.

¡PRESTA ATENCIÓN¡

Los cereales son ricos en filatos que se fijan al calcio de la leche impidiendo su absorción. Los cereales también son ricos en fósforo, creando un desequilibrio desfavorable para el calcio, reduciendo nuestra densidad ósea. Ya que los cereales tienen un Ph elevado, provocan una carga renal ácida que debe compensarse con la vehiculización del calcio que se termina eliminando por la orina.

Los cereales reducen el metabolismo de la vitamina D, favoreciendo el raquitismo y la osteoporosis. A todo esto añadiremos que generalmente, los cereales del desayuno tienen un elevadísimo contenido en azúcares simples…Si quieres saber más sobre azúcar y cereales, aquí tienes este post sobre el azúcar.

¿Qué hago ahora ? ¡Me encantan los derivados!

No está todo perdido

Nos quedan nuestras amigas las cabritas!

Por su naturaleza inquieta, las cabras son animales criados al menos en semilibertad. Suelen pastar y caminar largas rutas de pastoreo a diario. Su alimentación es mucho más escrupulosa y vegetariana que la de las vacas y no resulta difícil encontrar productos ecológicos de origen ciprino. Su leche, la de cabra, se homogeniza de forma natural, ya que el tamaño de sus glóbulos de grasa es mucho más pequeño que los de la leche de vaca( 2.5/10). Esto facilita su digestión y resulta muy interesante para el consumo infantil.

Es rica en ácidos grasos linoleico, linolénico y araquinódico. Ahora sí estamos hablando de grasas de calidad que nada tienen que ver con la leche de vaca comercial. La grasa de la leche de la cabra no solo no es perjudicial sino que además reduce los niveles de colesterol LDL.

También es rica en coenzima Q10, cuya actividad anticancerígena es muy interesante en el tratamiento de las nauseas y la caída de cabello frecuentes en pacientes sometidos a quimioterapia. La leche de cabra tampoco contiene las tan perjudiciales proteínas de la leche de vaca (Alfa S1 caseina y lactoalbúmina).

Un estudio realizado ya en 1984 por J.Walker, llevado a cabo con 300 alérgicos a la lactoalbúmina de la leche de vaca concluyó que tras 6 semanas consumiendo leche de cabra en sustitución de la de vaca, 271 pacientes curaron su sintomatología.

Pero recuerda, hablamos de leche de cabra cruda, nunca sometida a procesos térmicos. Si vives en el campo y puedes tener una cabrita y consumir su leche fresca cruda o conoces algún productor que te la pueda suministras, será un alimento estupendo.

Nunca recomendaremos leche de cabra comercializada en grandes superficies.

Yogur ecológico de leche de cabra

Un gran aliado para tu flora intestinal

Los beneficios del yogur ecológico de leche de cabra son irrefutables, lo encuentras con facilidad en grandes superficies como Carrefour. Los Lactobacillus Bífidus del yogur nos ayudan a regenerar nuestra flora intestinal, y esto es básico para mantener un sistema inmune fuerte, repoblar nuestra flora bacteriana y prevenir infecciones.

Yogur de leche de cabra

Nos ayuda a corregir situaciones de estreñimiento o diarrea y su bajo contenido en lactosa evita casos de intolerancia. Su Ph ligeramente ácido gracias al ácido láctico resultado de la degradación de la lactosa de la leche por parte de las bacterias, hace que sus proteínas se desnaturalicen, facilitando su digestión y evitando posibles alergias. (artículo)

Por tanto resulta un gran alimento para sustituir la leche sin tener que renunciar al mundo de los lácteos. Ideal en el desayuno o como merienda acompañado de fruta fresca, unas nueces y un poco de miel ecológica.

Conclusiones

En este articulo hemos intentado aclarar  algunos mitos sobre la leche, muy incrustados en nuestra mente y arraigados desde mucho tiempo atrás. Para ello nos hemos apoyado en estudios y datos científicos que acreditan nuestra información.

Ya no querrás dar leche con cereales a tus hijos para desayunar ¿verdad? Su intestino enfermará poco a poco si lo haces.

Hemos visto cómo la práctica de ejercicio físico de forma regular o tomar unos minutos el sol cada día mientras tomamos un café, es mucho más importante para nuestros huesos que tomar una gran cantidad de calcio. Nos hemos dado cuenta que una dieta rica en frutas, verduras y proteínas de alta calidad como las del pescado, los huevos o el yogur ecológico de leche de cabra consiguen un ph alcalino en nuestra dieta fundamental para luchar contra la inflamación y el cáncer.

Hemos identificado muchos síntomas y enfermedades ampliamente extendidos en nuestra sociedad actual y directamente relacionados con el consumo de leche.

Te animados a dejar este producto y tomar las alternativas que te mostramos. Si quieres sustituir la leche para acompañar tu té o café, prueba a añadir un poco de leche de almendras, el sabor es muy rico! Y cuando te apetezca tomar lácteos, introduce en tu dieta el yogur ecológico de leche de cabra.

Varias semanas bastarán para ver cómo mejora tu salud.

Rosa Moreno

Hola! Mi nombre es Rosa Moreno, de Asturias, soy fisioterapeuta, y monté este blog hace poco, espero que puedan ayudarme a seguir creciendo como blogger. gracias!

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